Archivos para enero, 2012

¡Que mier** ser yo!

Publicado: enero 19, 2012 6:21 pm en Pensamientos

La felicidad es cuestión de descubrirla en nuestras ventajas.

Doménico Cieri Estrada

 Te levantas de la cama temprano en un jueves cualquiera, te pones los zapatos, caminas a la cocina y te sirves una taza de café instantáneo que bebes despacio para recuperar el ritmo del día. Al mojarte los labios con el desabrido café, divagas y te quejas de la inactividad de tu vida. Sales rumbo a la escuela y manejando recuerdas que estas estudiando la carrera que tus padres te forzaron a estudiar, que regresaras a casa después de las 8 de la noche porque después tienes que trabajar y aguantar a tu gerente, quien es apenas 2 años mayor que tu y se siente dueño del mundo y finalmente regresaras a casa para terminar el ensayo que no hiciste el día anterior por desidia… ¡que mier** ser tú!
Hace algunos años, durante un viaje a la ciudad de México, mi padre nos invito a ver un musical de marionetas llamada “Avenida Q”. La obra trataba temas sociales como la discriminación, la libertad sexual, la pornografía y la homosexualidad empleando humor negro e irreverente en una fachada inocente, parodiando programas infantiles como Los Muppets o Plaza Sésamo. En el primer acto vemos a un desempleado de 32 años quejándose de nunca haberse convertido en el comediante que desde niño soñaba con ser, después a una marioneta quejándose de ser soltera a pesar de ser bonita y apreciar el arte, después siguen un par de inquilinos de un departamento que no se soportan, una terapeuta japonesa en bancarrota y un joven recién graduado de la universidad incapaz de mantenerse con su propia carrera, todos defendiendo su vida como la peor entre sus vecinos con la frase “Que mier** ser yo” como estandarte. Finalmente, aparece el conserje de la vecindad quien fuera un famoso y millonario actor en su infancia y ahora se dedica es trabajador de mantenimiento en la avenida, quien hizo a los vecinos darse cuenta que después de todo sus vidas no eran tan malas, quienes se despidieron cantando “Que mier** ser tú”.

Soy estudiante en una universidad de poco renombre a nivel nacional, estudio una licenciatura que terminando la carrera no va a tener ningún valor a menos que estudie también una maestría, no tomo, llevo meses buscando empleo, soy mexicano y fui forzado a dejar mi país por cuestiones de seguridad y, a pesar de llevar una vida aprendiendo inglés, mis colegas angloparlantes seguido me piden que hable mas despacio para entender mi acento… ¡que mier** ser yo! Pero a fin de cuentas, de algún punto de vista, la vida de todas y cada una de las personas que conozco apesta; existen quienes viven un matrimonio infeliz o son divorciados, quienes están desempleados, tienen un empleo con mala paga, horarios pesados o simplemente no les gusta trabajar, quienes están enfermos y quienes quisieran estarlo para obtener algo de atención.

Si la vida de todos nosotros apesta, ¿qué más caso tiene quejarse? A pesar de todos los detalles que hacen mi vida imperfecta, llevo una vida feliz, tengo una excelente relación con mi familia, buenos amigos, me apasiona mi carrera y no sufro de necesidad. Estar solo te hace independiente, no ser amado no te impide amar y es más fácil aprender cometiendo errores que siendo testigo. Sea la que sea tu situación siempre existe una razón para disfrutar y sobre todo, alguien mucho más jodi** que tú.

Espero que la entrada haya sido de su gusto, Dios los bendiga. Los dejo con un video de la versión española (a falta de videos de la versión latinoamericana) del musical “Avenida Q”, esto es “Así pasa cuando sucede”, den clic en la burbuja al lado del título y por mero entretenimiento comenten, ¿por qué apesta ser tú?

El niño de la lonchera

Publicado: enero 14, 2012 3:39 pm en Crónicas

Viernes 14 de Octubre de 2011, apenas recobrando el ánimo para platicar con alguien después de una tercera operación ocular en los últimos meses, recibo por la noche una llamada de mi novia. Después de repetidamente quejarme del dolor y las molestias sentidas tras de la cirugía, me informa de las noticias, “Pablo desapareció”.

La noticia cayo como bomba en mi cabeza, hace tanto que no lo veía o charlaba con él y sin embargo lo sigo considerando uno de los mejores amigos que jamás tuve. Lo conocí en clase de ciencias, ambos éramos nuevos en la preparatoria, aun recuerdo claramente el momento en que me presentara a un grupo de amigos, entre ellos quien hoy en día es mi novia. Pasé horas sin poder conciliar el sueño, la noticia no era fácil de digerir, y mucho menos hablando de él.

El estilo de vida de Pablo era muy simple, es admirador de los Beatles, cree en la paz y la tolerancia, fue vegetariano durante varios meses y abogaba en contra del maltrato animal y siempre cargaba una lonchera de plástico consigo llena de curiosidades. Pablo no se molestaba en dar explicaciones, él era diferente y llevaba su lonchera en la mano sin temor a la burla de quienes dictaban las tendencias y modas absurdas y huecas y exigían ser seguidos. En su lonchera, Pablo cargaba dibujos, lápices, hojas de papel en blanco, papel de origami y varios tiliches que la hacían parecer la bolsa de Mary Poppins. En esta singular lonchera roja de tapadera azul también cargaba siempre su pasaporte, que también llevaba consigo el día de su desaparición, razón por la que un grupo de víboras con calzado cómodamente asumieron e ignorante y tercamente alegaron un escape de su hogar. Según sus hermanos, en casa de Pablo no habían problemas familiares, los que lo conocemos bien sabemos que es incapaz de lastimar de esta manera  a su madre y es suficientemente valiente para, a lo menos, encarar un error de esa talla; además, como un amigo dijo “Pablo en esa lonchera siempre llevaba de todo, menos dinero”.

Pablo trabajaba en un módulo Movistar en la Plaza Monumental de Ciudad Juárez y pagaba su propia educación, lo vieron subirse al camión la noche del 11 de Octubre de 2011, pero no llego a casa. Les pido por favor que le dediquen a lo menos una oración, seguimos esperanzados y sabemos que en Dios todo es posible. Esto es “Así pasa cuando sucede”, muchas gracias a todos aquellos en la búsqueda de Pablo Alejandro Méndez. Los dejo con una canción de los Beatles que alguna vez cantamos Pablo y yo rumbo a la biblioteca, esto es With a Little Help from My Friends. Paquito, te estamos esperando hermano.


 

Extraños

Publicado: enero 11, 2012 6:02 pm en Crónicas, Pensamientos
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Y apoyándose en el alféizar de la ventana
Él va a decir un día que su voluntad
Se debilito con tu amor y calor y refugio
Y luego tomara de su cartera
Un viejo horario de trenes,
Él va a decir “Te dije cuando vine que era un extraño,
Te dije cuando vine que era un extraño.”

Leonard Cohen – The Stranger Song

Al despejarse la pista de baile, cuando las luces blancas se encendieron y la música sonaba más despacio, me senté junto a mis viejos compañeros. Era la graduación de secundaria, y esas personas a mi lado fueron mis compañeros de escuela por cerca de diez años. A esa hora de la madrugada en que la melancolía abunda, prometimos seguirnos frecuentando. Éramos una generación, teníamos la misma visión, la de unos jóvenes que crecieron juntos con poca oportunidad de conocer el mundo exterior.

Un año después, me vi despidiéndome de mis vecinos del fraccionamiento, con los que seguido salía a tocar guitarra o solo a platicar, la violencia estaba alcanzando mi hogar y nos vimos obligados a emigrar. Tanto tiempo pase con aquellos amigos esos últimos días con la amenaza de la mudanza, que la despedida oficial pasó casi desapercibida.

Sentado a la mesa de un casino de fantasía que se instalara en un salón para la fiesta de despedida de la preparatoria, me vi apostando por boletos de rifa junto a varios amigos hispanos y angloparlantes, como la mayoría, sentía cierta nostalgia por la conclusión de esta etapa y en especial por la despedida de aquellos compañeros que se fueran a buscar otros horizontes en el país, pero de igual manera, cierta seguridad de contar con ellos a pesar de un futuro incierto.

Hoy que volteo a mi pasado y rememoro las caras de aquellas personas que llegaron a tocar mi vida durante un momento clave y me ayudaron a forjar mi forma de pensar, hoy que los años nos han cambiado a todos y tomamos rumbos diferentes. Hoy que algunos progresaron, algunos se estancaron, algunos se desviaron por el dinero o la vida fácil y algunos prosiguieron con una vida normal, me pregunto, si nuestra visión ya no es la misma y nuestras mentes han cambiado ¿seguimos siendo cercanos o nos hemos vuelto un grupo de extraños? ¿Qué nos han hecho los años? ¿La distancia destruye o fortalece lazos?

Los dejo con una canción de Siddhartha, ex-baterista de la banda mexicana Zoé, ahora músico independiente. Esto es “Así pasa cuando sucede”, espero que la entrada haya sido de su gusto y les deje algo en que pensar, denme su opinión cuéntenme su historia.

No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla. Distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones.

Además no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco, algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie Chopin a los 90. Sólo por citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones.

No perdiste a nadie, el que murió simplemente, se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.

Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás.

Recuerda a Jesús: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho sino un deber, porque si no eres feliz, estás amargando a todos los que te aman. Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó a matar seis millones de hermanos judíos.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perugia, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mahler, Mozart, Chopin, Bethoven, Caravaggio, Rembrant, Velásquez, Picasso y Tamayo entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas… Y si le ganas, serás humilde, más agradecido, por lo tanto fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida.

Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba hay millones de caricias que alimentan la vida.

Me enteré de la noticia al encender la televisión la noche del 9 de Julio en un cuarto de hotel en Barcelona, el trovador argentino Facundo Cabral había sido asesinado a tiros en la Ciudad de Guatemala pocas horas antes. Cantante revolucionario y protestante de la dictadura argentina, Cabral fue un mensajero de paz y amor, calificándose a si mismo como “violentamente pacifista”, conocido por su texto “No estas deprimido, estas distraído” y la canción “Pobrecito mi patrón”; un trovador optimista, de los que nunca han habido.

Conocí la obra de Cabral a través de mi padre, quien me obsequiara “Cortezias y Cabralidades”, álbum grabado junto al cantante, también de procedencia argentina,  Alberto Cortez, del que escuche el siguiente texto:

El bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso. Una bomba hace más ruido que una caricia, pero, por cada bomba que destruye, hay millones de caricias que construyen: la vida. El bien se alimenta de si mismo, el mal se destruye a sí mismo; el tumor te mata, pero muere contigo, y no siempre te mata, a veces te despierta. Si los malos supieran qué buen negocio es ser bueno, serían buenos aunque sea por negocio.

Quizá, y solo quizá, esta fue la manera en que este valiente revolucionario quisiera partir de este mundo. Descanse en paz, Facundo Cabral. Los dejo con una de las canciones más conocidas de este cantautor llamada “No soy de aquí, ni soy de haya”, esto es “Así pasa cuando sucede”, se agradecen los comentarios y las recomendaciones.

Otro enero

Publicado: enero 5, 2012 10:13 pm en Uncategorized

Ya se lo trillado que esta el tema del año nuevo, en especial a casi una semana de haber iniciado, sin embargo siento que vale la pena agregar un capítulo más a la crónica. Tengo la fortuna de haber nacido con el año un segundo de enero, lo que hace para mi cada año nuevo una oportunidad para reflexionar sobre lo que viví este último.

Esta entrada tiene un propósito diferente a las anteriores, es un tanto más personal. Primero que nada quiero agradecer a mi familia y a cada uno de mis amigos por hacer de este año algo muy diferente a los anteriores y en especial gracias a aquellos que me acompañaron este ultimo 2 de enero, soy muy afortunado de contar con personas como ustedes.

También quiero aprovechar esta entrada para ponerme objetivos claros a cumplir este año, pienso que haberlos compartido me presionará para cumplirlos.

  • Aprender portugués básico
  • Volver a tocar teclado
  • Grabar por lo menos ocho pistas
  • Darle continuación al blog
  • Darle continuación al gimnasio

Sé que esta entrada no será de mucho interés para el lector en general, pero consideró importante publicarla por razones personales. Esto es ‘Así pasa cuando sucede,’ sigan al pendiente de la pagina, nos vemos pronto.