Mismos rostros, distintos trajes

“La personalidad es al hombre lo que el perfume es a la flor” -Charles M. Schwob

Tras una búsqueda desesperada en el armario por encontrar una camisa decente que vestir en la feria de carreras en la universidad y soportar el molesto trafico matutino, llegué a la escuela vestido de traje, con una corbata a rayas y saco negro. Pasé a saludar a mis camaradas camino a la feria y entre elogios por el no tan usual traje, un comentario me llamo la atención. “Ese no eres tú,” a lo que respondí chuscamente “Es mi vestimenta de empresario.”

La personalidad es lo que nos distingue unos de otros, la moral, nuestras creencias, nuestras opiniones. Si andamos por las calles de la ciudad, veremos trajes, vestimentas, la fracción de personalidad que el individuo este dispuesto a compartir con el ojo público que mediocremente juzga a partir de la ignorancia. De tal manera salimos al sol, vestidos para la ocasión, esperando que alguien note en nuestros rostros un mensaje oculto que no nos atrevemos a mostrar públicamente, pero cómo nos aferramos a que debe ser notada por alguien como si lleváramos el mensaje colgado en nuestro cuello.

Como leí en una frase trillada pero muy cierto, nuestra actitud varia con la situación, nuestra personalidad no. Puede que no me comporte de la misma manera en clase y entre amigos o en casa y en la calle, pero mi rostro no cambia. Mi personalidad siempre es la misma, mis creencias no cambian con la situación, tampoco mi forma de ser; podrás verme con un traje distinto dependiendo de mi compañía o la ocasión, no somos seres lineales que mantenemos la misma actitud ante distintas situaciones, pero nuestra personalidad sigue intacta.

Podemos hablar de similar manera de aquellos que no tienen la oportunidad de conocerse a ellos mismos y usan mascaras para esconder sus rostros por temor a ser rechazados, pero será tema de otro día. Esto es “Así pasa cuando sucede”, si les gusto la entrada compártanla y regálenme un ‘Me gusta’ en el recuadro de Facebook a la izquierda del texto o un comentario dando clic a la burbuja a la derecha del titulo. Un caluroso saludo.

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6 comentarios sobre “Mismos rostros, distintos trajes

  1. Me parece que el ser humano cambia constantemente. Las experiencias te van formando, y sí, contamos con una personalidad, pero ésta, es moldeable, es volátil…
    Todo lo que vemos, tocamos, oímos… nos transforma de alguna manera. La mayoría de las veces es inconsciente.
    Sólo quería compartir eso, felicidades por la página 🙂

    1. Me agrada tu punto de vista, definitivamente la personalidad cambia, pero toma bastante tiempo. Con quien te juntes o donde estes no debe cambiar tu personalidad, los años y las relaciones a largo plazo quiza. Muchas gracias por comentar 🙂

  2. La actitud tambien se basa en la personalidad de cada uno,
    puedes comportarte serio en una clase, & diferente entre amigos,
    [no es que me aya pasado:P]
    pero en sierto punto, una parte de nosotros asi es.
    No todos pueden aver visto nuestra parte seria o alocada.
    Mas creo que en sierta parte todos la tenemos.

  3. Nunca te has puesto a pensar que nuestra personalidad, de cierto modo, es tan banal como nuestra actitud, y es que al leer tu blog recordé algo, lo cual realmente odio recordar, pero esque tu subconsiente, llamese en este caso tu verdadera personalidad, se define entre los 4 a 7 años por factores externos, y genética, a fin de cuentas somos un reflejo de otros reflejos, de situaciones y estamos biológicamente condicionados.
    Ponle una circunstancia diferente a la gente y reaccionara diferente (actitud) sigue poniendo esa misma circunstacia y ya no solo reaccionara diferente, si no que comenzará a pensar diferente (personalidad).

    No creo que nadie se conosca a si mismo realmente y no creo que nunca alguien lo vaya a lograr, por el hecho de no saber lo que te esperará mañana y que sentirás al respecto, quizá mañana alguien muera, sientas algo nuevo, y comienzas a pensar diferente, y hacer cosas que con tu personalidad de antes nunca huebieras hecho y hubieras jurado nunca hacer.

    Como decian por allí algunos grandes pensadores, todos somos neutrales, no hay buenos ni malos, solo somos experiencias y reacciones, pero en nuestro interior no hay nada, somos como una cebolla en capas… y al quitar la ultima te das cuenta de que no hay nada…

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