Ejercicio creativo: Unicornio azul

Publicado: julio 10, 2013 6:37 pm en Discusión

unicornioSolicito ayuda de la comunidad. Se ha extraviado el día de ayer un unicornio azul de mi patio trasero. El animal se encontraba comiendo cuando escuche la barda que lo mantenía en el corral caer y a mi salida ya no estaba a la vista. Las autoridades no han podido ayudarme e incluso han tomado a juego mis declaraciones; es inaudito como se puede tratar con ligereza un incidente de tal magnitud.

Esta mañana, un vendedor romaní ofreció venderme otro unicornio a un precio no muy alto, pero me vi obligado a rechazar la oferta dada la estrecha relación emocional que tengo con mi unicornio. Este animal y yo nos convertimos en buenos amigos, no es reemplazable, ni busco algún tipo de compensación por mi pérdida.

El unicornio tiene diversos talentos, además de ser pescador de canciones, es un gran compañero para tener pláticas incesantes y amenas. Solía platicarle de mis días, de la vida del ermitaño y la cosecha, me miraba profundamente a los ojos y entendía que a pesar de no corresponder mi charla, escuchaba de principio a fin.

La ubicación de la pérdida del animal es irrelevante; el unicornio podría ya estar en cualquier lado, pero tengo esperanza de encontrarlo y que vuelva a casa. Les ruego compartan cualquier información que pueda socorrerme en la búsqueda de mi unicornio en la sección de comentarios de esta entrada. De ser hallada útil para localizarlo, recompensaré generosamente su colaboración.

En la búsqueda por mi unicornio he descubierto que el extravío de estos animales es un fenómeno extraño, pero no nuevo. Algo parecido a lo mío le ocurrió al cantautor cubano Silvio Rodríguez hace ya varios años y su unicornio aún sigue en fuga, los dejo con la canción que el autor compuso a su pérdida. Esto es ‘Así pasa cuando sucede’, le pido por favor dejar algún comentario en la sección de abajo. Dios los bendiga por su ayuda.

Anuncios
comentarios
  1. Cezilezka dice:

    Yo lo vi hace algún tiempo, podría ser el tuyo o no serlo.

    La vida no es sino ganar y perder rumbo, y tal vez eso pasó con tu unicornio azul. El día que lo vi no era un día específico o importante, era sólo un lunes cualquiera. Caminaba triste bajo cornisas calladas, llena de pensamientos, vacía de esperanza y fue en un punto que me parara en la esquina frente a la calle Filosofía que en medio de la plaza “Las tres interrogantes” vi ese mágico animal. Tenía de todo, su puestesito, su asiento y nada de misantropía; en dicho puestesito tenía ahí en barata curiosidades antiguas y novedades varias.

    Entre las cosas que vendía estaban: Soledades arrepentidas, adolescencias apresuradas, tres estrellas rotas, sorpresas besadas por la propia alegría, noches anchas, algo de cielos, miedos acorazados bajo cofres de olvido y de esas cosas que tocan tu vida.

    Me acerqué a él, cantaba alguna vieja zarzuela, supongo yo una memoria de sus viajes, parecía alegré y cansado, me acerqué a hablar con él dada su peculiaridad. La conversación no duró mucho, decía que venía de muy lejos, que allá donde vivía tenía un amigo cantautor, señor de los temblores, raciocinio moderno que le había enseñado a no permanecer estático siempre. Habló de una gran cantidad de personajes conocidos en sus viajes: una mujer que podía leer los sentimientos en las cáscaras de plátano, un hombre que sobrevivió a la segunda Pompeya, un garçon que podía darse un tiro en la cabeza y cuya bala nunca atravesaba, así también el último hombre del naufragio en las galápagos y una muchacha cuyo amor platónico lo detuvo por 369 días frente a una biblioteca siciliana diciéndose a si mismo “No te acobardes, ya la habías imaginado”.

    Fue todo lo que compartió, me dijo que se quedaba unos días y mañana partía rumbo a los sentimentalismos porteños o a la vieja mesopotamia argentina.

    Se levantó, tomó todas sus cosas, y me regaló un artículo singular: Un envase de esperanza que se le había caducado.

    Probablemente y sospecho, va en busca de una unicornio que conoció ya en la infancia. Tal vez recuerda con detenimiento y alegría que él alguna vez soñó que lo imposible no se cumplía hasta que un día se convenció de que soñar con lo imposible no servía, había que hacerlo realidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s