Archivos para febrero, 2014

Desperté y ya no era año nuevo…

Publicado: febrero 23, 2014 7:14 pm en Crónicas, Miscelanea

Snapshot_20140223_1Pasó el día de San Valentín casi desapercibido; sin pena ni gloria. Por si fuera poco,  ahora que por fin decido visitar de nuevo el gimnasio, descubro que el grupo de corredores de resoluciones han desistido de bajar de peso.

La ironía es que el año aún se siente nuevo. Se parece demasiado al anterior, que se parecía a la vez a su predecesor. Ya vamos colgando las chamarras y construyendo planes para las vacaciones de primavera, que están por venir en dos semanas. La universidad sigue en construcción, el Aura sigue siendo el lugar de moda y los grupos que el año pasado protestaban el estadio de béisbol ahora protestan la modificación genética de la comida, el “nuevo” espionaje americano que data desde los años 60, el bolseamiento de Chuchita o cualquier cosa que se les haya ocurrido y suene a lo mismo.

Todo prosigue como el año anterior y, ¿Yo qué he hecho? Tengo tanto que narrar y tan poca motivación que hoy me ha dado por escribir tal cual me pasen las

 

Falleció José Emilio Pacheco, escritor de Las batallas en el desierto. Estuve a punto de comprar este libro por 5 dólares hace algunos meses, lo pospuse a causa de los gastos navideños y ahora se encuentran ediciones de hasta 130 dólares por internet. Leí este libro en la preparatoria como proyecto de una clase de español y resulto tan placentero que fue una lástima haberlo leído en las carreras un par de madrugadas de domingo.

Recuerdo a unas compañeras quejándose del contenido sexual del libro llamándolo “asqueroso”, supongo que quizá algunos no estábamos listos para leer a Pacheco. El hecho es que Las batallas en el desierto narra la vida de un niño promedio en el México de los años 40 desde una perspectiva inocente, con tintes trágicos. El libro es sencillamente épico y ampliamente recomendable.

En el ámbito televisivo, desde finales del año pasado he estado viendo la serie de la cadena BBC, Doctor Who, de una manera casi obsesiva (de lo cual ya he de tener fastidiados a mis amigos y familiares). Para los que no estén familiarizados con el concepto, el programa básicamente muestra las hazañas de un personaje extraterrestre que viaja a través del tiempo y el espacio en defensa del planeta y por motivos turísticos. A pesar de estar llena de clichés y tener tanta apertura en los guiones como para que en cuestiones prácticas, el guionista siempre tiene un botón de reinicio para un final perfecto, la serie me resulta muy interesante por sus referencias históricas y a la cultura pop, y sobre todo por ser indirectamente optimista.

La gente tiende a pensar que los tiempos solamente empeoran y que los humanos somos unos seres autodestructivos, sanguinarios y con una moral cada vez más deficiente, cuando, en mi humilde opinión, cada generación se está volviendo más consiente del sufrimiento ajeno que la anterior y, por lo tanto, ahora nos escandaliza más que en los tiempos pasados. Por el contrario, el personaje principal del programa siente predilección por la raza humana, destacándola por ser noble, curiosa y sencillamente “brillante”.

El viernes se logró la captura del capo de la droga, Joaquín “El Chapo” Guzmán en Mazatlán. No considero importante hondear en el tema ya que en estos momentos los medios están bombardeando información como para que cualquier cosa que diga sea importante, solamente quiero hacer una petición. ¡NO IDOLATREN A ESTOS PERSONAJES! Me parece inaudita la popularidad del narco-corrido. Respeto la intención del artista de narrar hechos, sin embargo más que una narrativa este género tiende a exaltar la imagen de personas, lejos de reconocerlos como asesinos sadistas.  Aún más indignante me parece que existan series televisivas donde no solo los protagonistas sean Amado Carrillo y Pablo Escobar, sino que también sean los héroes. No consuman estos productos, ¡DIGAN NO A LA NARCO-CULTURA!

En mi vida personal, lo más relevante que ha ocurrido de lo que quiera contar es que aprendí como armar un cubo de Rubik’s. Quizá también pueda hablar de que he aprendido sobre la triada oscura de la personalidad, es decir, tipos de personalidad retorcidas que destacan por carecer de empatía: la psicopatía, el maquiavelismo y el narcisimo. Me inmiscuiré más en el tema próximamente para escribirles al respecto. Esto es ‘Así pasa cuando sucede’. Los dejo con una de mis canciones favoritas de la banda española Vetusta Morla, que visita Cd. Juárez junto a Zoé el 14 de marzo; Saharabbey Road, el placer de no tener nada.