Archivos para abril, 2014

Lázaro

Publicado: abril 7, 2014 7:41 pm en Miscelanea

Habiendo dicho esto, gritó con fuerte voz: ¡Lázaro, ven fuera! Y el que había muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y el rostro envuelto en un sudario. Juan 11:43-44

lazarus¡Ay de ti Lázaro! Llevabas cuatro días en descanso y te han mandado a levantar sin siquiera preguntarte. Abrieron tu lápida y te llamaron fuera sin aviso previo, sin orden de allanamiento ni evacuación. Ya te habían velado, llorado y metido a la cripta, no te quedaba más que dormir cuando salió mal lo que no podía hacerlo. Pero vaya Lázaro, que inconsciencia eso de morirte ahora. Si en estos tiempos morirse es un lujo que muy pocos se pueden costear. Pero que egoísmo el tuyo de retirarte con poco tiempo de anticipación y dejar que los conflictos ya sean problema de los vivos.

¡Que insensato, Lázaro! Si te vas, ¿Quién saldrá por la cosecha? ¿En serio esperabas que los chicos lo hicieran ellos solos? Tú bien sabes que son unos ociosos y nunca les enseñaste a responder por ellos mismos. Ni siquiera te has reconciliado con Marta, que mucho te lloró por cierto; no es como si pudieras hacer mucho por ella si se sigue resistiendo a hablarte, pero te toca a ti aguantarla, a ella y a esa mujer que tomaste por esposa. Yo sé que nadie te aviso de sus celos neuróticos ni de sus complejos de princesa antes de desposarla, pero no es tiempo de dejarla viuda, Lázaro.

Y por el auto, ¿Quién va a terminar de pagar? Aún ni terminas de pagar por esa carrera universitaria que terminaste y no te llevo a ningún lado, pero que cobardía eso de morir en deuda. Si a penas ayer descubriste a la nena con un fulano que ni te había presentado a media noche en su habitación. ¿Quién le hablará de las aves y las abejas ahora? ¿Quién tocará a la casa del joven invasor a advertirle que si lo vuelves a ver cerca de tu casa regresará con la boca rota? ¿Y ahora, quién se aguantara el sermón del padre del novio secreto defendiendo a su retoño? Te quedan muchos doctores que visitar, muchos abogados que aguantar y muchas otras  especies de sanguijuelas queriendo chuparse cada centavo que te queda en la cartera, y vaya que no te quedan muchos, si en ese pedazo de cuero sólo quedan media docena de tarjetas de plástico que aún tienes que pagar a fin de mes, ya verás con qué dinero. Vamos, Lázaro, levántate y anda.

Inspirada en Lázaro de Joaquín Sabina