Archivos de la categoría ‘Pensamientos’

La Maquina de la Experiencia

Publicado: junio 20, 2012 7:09 pm en Discusión, Pensamientos

Si decides tomar la píldora azul, fin de la historia. Despertarás en tu cama y creerás lo que quieras creerte. Si tomas la píldora roja, te quedas en el País de las Maravillas y yo te mostraré que tan profunda es la madriguera de los conejos. –Prometheus en The Matrix

El hedonismo es una doctrina filosófica basada en la felicidad como la meta máxima en la vida. Los hedonistas creen que la felicidad por si sola es necesaria y suficiente para tener una buena vida y el resto de nuestros bienes son solo instrumentos para alcanzar la felicidad. Contrario a la creencia popular, el hedonismo invita a una vida plena llena de altos placeres como lo son la familia y el éxito social y gozar con moderación de placeres menores como podrían ser la comida, el dinero y el sexo, no al despilfarro ni al abuso de placeres carnales. Bajo esta premisa, el hedonismo no suena tan descabellado. Si pensamos detenidamente, todo bien que poseemos es solo un instrumento para hacernos felices, no nos hace mejores personas por si solo. La pregunta es, ¿la felicidad por si sola basta como única meta en la vida?

El filósofo americano Robert Novick desarrollo un experimento hipotético para comprobar si verdaderamente la felicidad es lo único que basta para tener una vida plena. Supongamos que se ha construido “La Maquina de la Experiencia,” un contenedor en el que una persona podría experimentar cualquier placer que se le programe. El individuo entraría de por vida en la maquina, mas nunca sabrá que esta dentro, y podrá experimentar cuantos placeres quiera. El individuo podrá creer que escribió una maravillosa novela, que es un artista famoso y reconocido, que es un guía y un ejemplo para la sociedad, la persona dentro de la maquina experimentaría cualquier cosa que lo hiciese feliz. Si pudieras tener acceso a una cantidad ilimitada de placeres, ¿te someterías a esta maquina?

Novick utiliza el hecho de que no todo mundo decidiría conectarse a la maquina si tuviera la opción como prueba del error del hedonismo. Si no todo mundo desea experimentar placeres como única meta en la vida, la felicidad no puede ser el único valor de importancia. Las razones que plantea Novick son que las personas quieren hacer cosas, no solo experimentarlas, que las personas quieren  llegar a ser de cierta forma, no estancarse, y que las personas no se quieren limitar a una realidad prefabricada por hombres.

El experimento nos recuerda al film de ciencia ficción “The Matrix,” muy seguramente inspirado por el experimento de Novick, en el que la raza humana se encontraba conectada a una computadora en la que experimentaban una realidad prefabricada como un escape a la realidad. ¿Qué es mejor, sufrir una realidad dura o una fantasía feliz? ¿Conectarse o no conectarse?

Esto es “Así pasa cuando sucede,” espero les intrigue este experimento filosófico. Den clic en la burbuja al lado del título y comenten. ¿Te conectarías a la maquina?

Conchas

Publicado: marzo 28, 2012 2:20 pm en Crónicas, Pensamientos

Sábado 18 de Febrero de 2012, tengo solo un par de semanas trabajando para la oficina de eventos especiales, cuando despierto caí en la cuenta de que en un par de horas tengo un evento de la iglesia al que forzosamente tengo que asistir, saldré a las 5 de la tarde para ir a trabajar hasta cerca de la 1 de la madrugada. Al siguiente día desayunaré y me iré al ensayo del coro de la iglesia, siguiendo la consecuente misa en la que tocaremos y después tendré un par de horas para hacer un ensayo importante que entregare esa misma noche, volveré al trabajo a las 5, regresaré a casa a la 1 de la madrugada una vez mas para prepararme para mi examen de biología, la cual definitivamente no es mi mejor clase. Durante la semana otros eventos nocturnos me mantendrán desvelado durante clases y alejado de mi familia, con quienes ya no he tenido la oportunidad de salir por cuestiones de trabajo en algunas semanas. Por si fuera poco, el estrés me esta causando taquicardia, mis amigos me ven más irritable y me doy cuenta que cabeceo cada vez más seguido durante clases para darme cuenta terminando esta que recuerdo muy poco de lo enseñado por el instructor.

Ese mismo sábado, durante el evento, se nos proyecto un video llamado “Shells”, presentado por Rob Bell en al que contara una historia personal que llamo mi atención a sobre manera.

Estaba con mi familia en la Playa caminando al lado del océano y mi hijo iba recogiendo fragmentos de conchas…mientras íbamos caminando levanto  la cabeza y veo algo flotando en el agua, a menos de 30 pies lo que observamos era una enorme estrella de mar… en la mirada de uno de mis hijos decía, “ESA ESTRELLA ES MÍA”, entonces se mete al agua, y a una distancia considerable se da vuelta y regresa a la playa, nosotros lo miramos como diciendo “vamos … esa es tu estrella, ¡ve por ella!…” esta vez se mete más lejos y luego se detiene y vuelve a la playa, se va poniendo mas agitado y más ansioso y yo le decía – ¿cuál es el problema? vamos ve y atrápala. Él se mete nuevamente pero sale ansioso y desilusionado, y es cuando le preguntamos ¿Cuál es el problema? ¡Solo tómala! Y dice- No puedo hacerlo… le preguntamos ¿Por qué?…  y él responde “Porque traigo las manos llenas de conchas…”

Las conchas son todo lo que adquirimos y hacemos en la vida: escuela, trabajo, amigos, proyectos. En veces nos preocupamos tanto por recolectar conchas, muchas ya en pedazos, que al encontrar en la orilla nuestra meta, nuestras manos se encuentran llenas. Las conchas reconfortan, dan seguridad y traen felicidad, pero la estrella de mar es la meta: tu familia, tu propósito, tu Dios.

Esto es “Así pasa cuando sucede,” espero la entrada haya sido de su agrado y los deje con algo que pensar. Me despido y hasta pronto.

A Un Paso del Cielo

Publicado: febrero 15, 2012 1:20 pm en Crónicas, Pensamientos

El hombre nunca mira al cielo porque siempre lo tiene a la vista.

Cortesía de Conversandoenpositivo.cl

Enero 2006, Phoenix, Az. Mi abuela materna, sufriendo de cáncer terminal, es llevada de urgencia al hospital y, junto a mis hermanos, soy llevado a la casa de un tío para que no presenciemos directamente la tragedia que estaba ocurriendo. A los pocos días tuvimos la oportunidad de despedirnos con mi abuela convaleciente e irnos a Juárez para que mi madre y mis tíos pudieran arreglar el funeral. Su despedida fue anunciada, mi familia sabía que el momento se acercaba, pero esto no aligero la noticia.

El fin de semana, junto con varios jóvenes candidatos a confirmarse, tuvimos una charla con una mujer mayor activa en la iglesia, de la cual si les dijera el nombre les mentiría. Tras una corta charla sobre teología, la conversación dio un giro un tanto inesperado. La mujer preguntó “¿Alguna vez han sentido la presencia de Dios entre ustedes?”, a lo que se escucho una casi unánime sí. Cuando ella pregunto por experiencias, la respuesta no fue ni remotamente tan animosa; todos tuvimos alguna experiencia divina, todos hemos vivido algo parecido, pero que difícil parece hablar de ello y a veces recordarlo resulta doloroso.

Para romper el hielo, ella comenzó contando su experiencia. Con una ancha sonrisa en los labios, nos comento lo afortunada que es por tener la experiencia de sentir la presencia de Dios a cada momento; para sorpresa de todos, es voluntaria en un hospicio (hospital de enfermos terminales). Estando al borde de la muerte, los enfermos invocan desesperadamente al Señor, y ella es testigo de como Dios responde y esta presente durante la travesía de estas personas entre la vida y la muerte, y es testigo de como el Señor toma su último aliento y viajan en paz.

Estábamos atónitos. Nunca me han gustado los hospitales por empatía al sufrimiento ajeno, me deprime ver a los convalecientes y me entristece visitar a los enfermos, pero ver la felicidad en el rostro de esta mujer que presenciando la muerte día a día podía disfrutar de su labor e incluso agradecer por el privilegio de compartir su tiempo durante las últimas horas de esas personas. También cuenta que en una ocasión, un enfermo al borde de la demencia le hablaba de una puerta enorme y cerrada que no podía abrir y no lograba conseguir la llave. Pocas horas antes de su partida, le dijo alegre a la mujer que por fin había encontrado la llave, así pudo proseguir su camino a través de las puertas del cielo.

No cabe duda que el cielo esta donde uno lo pueda ver.

Los dejo con un clásico del Folk-Rock americano, “Knock Knockin’ On Heaven’s Door” de Bob Dylan. Esto es “Así pasa cuando sucede”, espero que esta entrada les deje algo que pensar. Dejen un comentario dando clic en la burbuja a la derecha del título, gracias por su tiempo, nos vemos pronto.

Mismos rostros, distintos trajes

Publicado: febrero 4, 2012 1:06 pm en Crónicas, Pensamientos

“La personalidad es al hombre lo que el perfume es a la flor” -Charles M. Schwob

Tras una búsqueda desesperada en el armario por encontrar una camisa decente que vestir en la feria de carreras en la universidad y soportar el molesto trafico matutino, llegué a la escuela vestido de traje, con una corbata a rayas y saco negro. Pasé a saludar a mis camaradas camino a la feria y entre elogios por el no tan usual traje, un comentario me llamo la atención. “Ese no eres tú,” a lo que respondí chuscamente “Es mi vestimenta de empresario.”

La personalidad es lo que nos distingue unos de otros, la moral, nuestras creencias, nuestras opiniones. Si andamos por las calles de la ciudad, veremos trajes, vestimentas, la fracción de personalidad que el individuo este dispuesto a compartir con el ojo público que mediocremente juzga a partir de la ignorancia. De tal manera salimos al sol, vestidos para la ocasión, esperando que alguien note en nuestros rostros un mensaje oculto que no nos atrevemos a mostrar públicamente, pero cómo nos aferramos a que debe ser notada por alguien como si lleváramos el mensaje colgado en nuestro cuello.

Como leí en una frase trillada pero muy cierto, nuestra actitud varia con la situación, nuestra personalidad no. Puede que no me comporte de la misma manera en clase y entre amigos o en casa y en la calle, pero mi rostro no cambia. Mi personalidad siempre es la misma, mis creencias no cambian con la situación, tampoco mi forma de ser; podrás verme con un traje distinto dependiendo de mi compañía o la ocasión, no somos seres lineales que mantenemos la misma actitud ante distintas situaciones, pero nuestra personalidad sigue intacta.

Podemos hablar de similar manera de aquellos que no tienen la oportunidad de conocerse a ellos mismos y usan mascaras para esconder sus rostros por temor a ser rechazados, pero será tema de otro día. Esto es “Así pasa cuando sucede”, si les gusto la entrada compártanla y regálenme un ‘Me gusta’ en el recuadro de Facebook a la izquierda del texto o un comentario dando clic a la burbuja a la derecha del titulo. Un caluroso saludo.

¡Que mier** ser yo!

Publicado: enero 19, 2012 6:21 pm en Pensamientos

La felicidad es cuestión de descubrirla en nuestras ventajas.

Doménico Cieri Estrada

 Te levantas de la cama temprano en un jueves cualquiera, te pones los zapatos, caminas a la cocina y te sirves una taza de café instantáneo que bebes despacio para recuperar el ritmo del día. Al mojarte los labios con el desabrido café, divagas y te quejas de la inactividad de tu vida. Sales rumbo a la escuela y manejando recuerdas que estas estudiando la carrera que tus padres te forzaron a estudiar, que regresaras a casa después de las 8 de la noche porque después tienes que trabajar y aguantar a tu gerente, quien es apenas 2 años mayor que tu y se siente dueño del mundo y finalmente regresaras a casa para terminar el ensayo que no hiciste el día anterior por desidia… ¡que mier** ser tú!
Hace algunos años, durante un viaje a la ciudad de México, mi padre nos invito a ver un musical de marionetas llamada “Avenida Q”. La obra trataba temas sociales como la discriminación, la libertad sexual, la pornografía y la homosexualidad empleando humor negro e irreverente en una fachada inocente, parodiando programas infantiles como Los Muppets o Plaza Sésamo. En el primer acto vemos a un desempleado de 32 años quejándose de nunca haberse convertido en el comediante que desde niño soñaba con ser, después a una marioneta quejándose de ser soltera a pesar de ser bonita y apreciar el arte, después siguen un par de inquilinos de un departamento que no se soportan, una terapeuta japonesa en bancarrota y un joven recién graduado de la universidad incapaz de mantenerse con su propia carrera, todos defendiendo su vida como la peor entre sus vecinos con la frase “Que mier** ser yo” como estandarte. Finalmente, aparece el conserje de la vecindad quien fuera un famoso y millonario actor en su infancia y ahora se dedica es trabajador de mantenimiento en la avenida, quien hizo a los vecinos darse cuenta que después de todo sus vidas no eran tan malas, quienes se despidieron cantando “Que mier** ser tú”.

Soy estudiante en una universidad de poco renombre a nivel nacional, estudio una licenciatura que terminando la carrera no va a tener ningún valor a menos que estudie también una maestría, no tomo, llevo meses buscando empleo, soy mexicano y fui forzado a dejar mi país por cuestiones de seguridad y, a pesar de llevar una vida aprendiendo inglés, mis colegas angloparlantes seguido me piden que hable mas despacio para entender mi acento… ¡que mier** ser yo! Pero a fin de cuentas, de algún punto de vista, la vida de todas y cada una de las personas que conozco apesta; existen quienes viven un matrimonio infeliz o son divorciados, quienes están desempleados, tienen un empleo con mala paga, horarios pesados o simplemente no les gusta trabajar, quienes están enfermos y quienes quisieran estarlo para obtener algo de atención.

Si la vida de todos nosotros apesta, ¿qué más caso tiene quejarse? A pesar de todos los detalles que hacen mi vida imperfecta, llevo una vida feliz, tengo una excelente relación con mi familia, buenos amigos, me apasiona mi carrera y no sufro de necesidad. Estar solo te hace independiente, no ser amado no te impide amar y es más fácil aprender cometiendo errores que siendo testigo. Sea la que sea tu situación siempre existe una razón para disfrutar y sobre todo, alguien mucho más jodi** que tú.

Espero que la entrada haya sido de su gusto, Dios los bendiga. Los dejo con un video de la versión española (a falta de videos de la versión latinoamericana) del musical “Avenida Q”, esto es “Así pasa cuando sucede”, den clic en la burbuja al lado del título y por mero entretenimiento comenten, ¿por qué apesta ser tú?

Extraños

Publicado: enero 11, 2012 6:02 pm en Crónicas, Pensamientos
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Y apoyándose en el alféizar de la ventana
Él va a decir un día que su voluntad
Se debilito con tu amor y calor y refugio
Y luego tomara de su cartera
Un viejo horario de trenes,
Él va a decir “Te dije cuando vine que era un extraño,
Te dije cuando vine que era un extraño.”

Leonard Cohen – The Stranger Song

Al despejarse la pista de baile, cuando las luces blancas se encendieron y la música sonaba más despacio, me senté junto a mis viejos compañeros. Era la graduación de secundaria, y esas personas a mi lado fueron mis compañeros de escuela por cerca de diez años. A esa hora de la madrugada en que la melancolía abunda, prometimos seguirnos frecuentando. Éramos una generación, teníamos la misma visión, la de unos jóvenes que crecieron juntos con poca oportunidad de conocer el mundo exterior.

Un año después, me vi despidiéndome de mis vecinos del fraccionamiento, con los que seguido salía a tocar guitarra o solo a platicar, la violencia estaba alcanzando mi hogar y nos vimos obligados a emigrar. Tanto tiempo pase con aquellos amigos esos últimos días con la amenaza de la mudanza, que la despedida oficial pasó casi desapercibida.

Sentado a la mesa de un casino de fantasía que se instalara en un salón para la fiesta de despedida de la preparatoria, me vi apostando por boletos de rifa junto a varios amigos hispanos y angloparlantes, como la mayoría, sentía cierta nostalgia por la conclusión de esta etapa y en especial por la despedida de aquellos compañeros que se fueran a buscar otros horizontes en el país, pero de igual manera, cierta seguridad de contar con ellos a pesar de un futuro incierto.

Hoy que volteo a mi pasado y rememoro las caras de aquellas personas que llegaron a tocar mi vida durante un momento clave y me ayudaron a forjar mi forma de pensar, hoy que los años nos han cambiado a todos y tomamos rumbos diferentes. Hoy que algunos progresaron, algunos se estancaron, algunos se desviaron por el dinero o la vida fácil y algunos prosiguieron con una vida normal, me pregunto, si nuestra visión ya no es la misma y nuestras mentes han cambiado ¿seguimos siendo cercanos o nos hemos vuelto un grupo de extraños? ¿Qué nos han hecho los años? ¿La distancia destruye o fortalece lazos?

Los dejo con una canción de Siddhartha, ex-baterista de la banda mexicana Zoé, ahora músico independiente. Esto es “Así pasa cuando sucede”, espero que la entrada haya sido de su gusto y les deje algo en que pensar, denme su opinión cuéntenme su historia.

No estás deprimido, estás distraído, distraído de la vida que te puebla. Distraído de la vida que te rodea: delfines, bosques, mares, montañas, ríos. No caigas en lo que cayó tu hermano, que sufre por un ser humano cuando en el mundo hay 5,600 millones.

Además no es tan malo vivir solo. Yo la paso bien, decidiendo a cada instante lo que quiero hacer, y gracias a la soledad me conozco, algo fundamental para vivir.

No caigas en lo que cayó tu padre, que se siente viejo porque tiene 70 años, olvidando que Moisés dirigía el éxodo a los 80 y Rubinstein interpretaba como nadie Chopin a los 90. Sólo por citar dos casos conocidos.

No estás deprimido, estás distraído, por eso crees que perdiste algo, lo que es imposible, porque todo te fue dado. No hiciste ni un solo pelo de tu cabeza por lo tanto no puedes ser dueño de nada. Además, la vida no te quita cosas, te libera de cosas. Te aliviana para que vueles más alto, para que alcances la plenitud. De la cuna a la tumba es una escuela, por eso lo que llamas problemas son lecciones.

No perdiste a nadie, el que murió simplemente, se nos adelantó, porque para allá vamos todos. Además lo mejor de él, el amor, sigue en tu corazón. ¿Quién podría decir que Jesús está muerto? No hay muerte: hay mudanza. Y del otro lado te espera gente maravillosa: Gandhi, Michelangelo, Whitman, San Agustín, la Madre Teresa, tu abuela y mi madre, que creía que la pobreza está más cerca del amor, porque el dinero nos distrae con demasiadas cosas, y nos aleja por que nos hace desconfiados.

Haz sólo lo que amas y serás feliz, y el que hace lo que ama, está benditamente condenado al éxito, que llegará cuando deba llegar, porque lo que debe ser será, y llegará naturalmente. No hagas nada por obligación ni por compromiso, sino por amor. Entonces habrá plenitud, y en esa plenitud todo es posible. Y sin esfuerzo porque te mueve la fuerza natural de la vida, la que me levantó cuando se cayó el avión con mi mujer y mi hija; la que me mantuvo vivo cuando los médicos me diagnosticaban 3 ó 4 meses de vida.

Dios te puso un ser humano a cargo, y eres tú mismo. A ti debes hacerte libre y feliz, después podrás compartir la vida verdadera con los demás.

Recuerda a Jesús: “Amarás al prójimo como a ti mismo”. Reconcíliate contigo, ponte frente al espejo y piensa que esa criatura que estás viendo es obra de Dios; y decide ahora mismo ser feliz porque la felicidad es una adquisición.

Además, la felicidad no es un derecho sino un deber, porque si no eres feliz, estás amargando a todos los que te aman. Un solo hombre que no tuvo ni talento ni valor para vivir, mandó a matar seis millones de hermanos judíos.

Hay tantas cosas para gozar y nuestro paso por la tierra es tan corto, que sufrir es una pérdida de tiempo. Tenemos para gozar la nieve del invierno y las flores de la primavera, el chocolate de la Perugia, la baguette francesa, los tacos mexicanos, el vino chileno, los mares y los ríos, el fútbol de los brasileños, Las Mil y Una Noches, la Divina Comedia, el Quijote, el Pedro Páramo, los boleros de Manzanero y las poesías de Whitman, Mahler, Mozart, Chopin, Bethoven, Caravaggio, Rembrant, Velásquez, Picasso y Tamayo entre tantas maravillas.

Y si tienes cáncer o sida, pueden pasar dos cosas y las dos son buenas; si te gana, te libera del cuerpo que es tan molesto: tengo hambre, tengo frío, tengo sueño, tengo ganas, tengo razón, tengo dudas… Y si le ganas, serás humilde, más agradecido, por lo tanto fácilmente feliz. Libre del tremendo peso de la culpa, la responsabilidad, y la vanidad, dispuesto a vivir cada instante profundamente, como debe ser.

No estás deprimido, estás desocupado. Ayuda al niño que te necesita, ese niño será socio de tu hijo. Ayuda a los viejos, y los jóvenes te ayudarán cuando lo seas. Además, el servicio es una felicidad segura, como gozar de la naturaleza y cuidarla para el que vendrá. Da sin medida y te darán sin medida.

Ama hasta convertirte en lo amado, más aún hasta convertirte en el mismísimo amor. Y que no te confundan unos pocos homicidas y suicidas, el bien es mayoría pero no se nota porque es silencioso, una bomba hace más ruido que una caricia, pero por cada bomba hay millones de caricias que alimentan la vida.